Me abrazas de mutismo,
de un invierno sin color;
te vas
desapareces
diluido entre las nubes
esas que fueron lienzo
de la poesía que tejimos
los dos.
Soñamos tanto… Y ahora
dictas sentencia y condenas
a muerte a esta semilla
que plantamos juntos.
Al final
se perdieron las palabras
en las brumas, entre
plumas de algodón.
Al final nos consumió
el fuego, nos engulleron
las ganas y el miedo
venció.
Soñamos tanto… Pero
tal vez se nos encogió
el océano y el amanecer
se apagó.
T.
Con las manos en las letras © 2023 by Tania Suárez Rodríguez is licensed under CC BY-NC-ND 4.0








