Me resisto a aceptar la realidad,
esta en la que tú no estás;
me ahoga
escuchar el grito del silencio,
sentir
que te has fundido a negras sombras
donde trato de atrapar
el eco de tus palabras
o el perfil
de aquella sonrisa. Aún
permanece en mi piel el aroma
de tus ojos anclados en los míos,
de la caricia de tus miradas
desnudando mi alma;
tejí —tejimos—
la urdimbre de un amor épico,
tanto que se tornó imposible.
Y ahora, en esta ausencia
de quien estuvo sin estar,
de quien solo he sabido amar,
me doy cuenta:
todos somos el villano
en alguna trágica historia
donde los corazones se desmoronan
hasta volverse despojos. Y yo
acabé siendo la villana
que destruyó esta fantasía,
la que volvió cenizas
aquel animal salvaje.
T.
Con las manos en las letras © 2023 by Tania Suárez Rodríguez is licensed under CC BY-NC-ND 4.0








