Me mira el cadáver del deseo
su carne, alimento de anhelos;
lloran sus ojos vacíos
por la pérdida de palabras
y el olvido
de miradas;
las desnudas cuencas se anegan
regurgitan fábulas de encuentro
fantasías de dos heridas abiertas
que querían ser cuento en verso
solo fueron ganas
solo, una sombra reflejada;
quisieron ser lucero
pero la realidad devoró la luz
y liquidó el deseo.
T.
Con las manos en las letras © 2023 by Tania Suárez Rodríguez is licensed under CC BY-NC-ND 4.0








