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Leer más →: ImpasseSientes el espacio a tu alrededor el tiempo dilatándose y enredándose en tu vello crespo; los rayos de un sol que se retira
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Leer más →: En mitad del ruido, túEn mitad del ruido, tú: de luz plateada y a medio vestir escondida entre algodones y un cielo que abandona el sol para abrazarse a la oscuridad, para bañarse en las sombras,
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Leer más →: Tan solo pretendoPretendo escribir escribir todo lo que salga por mis dedos, escribir sin medida, sin control, sin freno, tan solo pretendo dejar volar al ingenio.
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Leer más →: Forjada en la tormenta de David B. GilCuando escribo reseñas hay tanto que quiero decir que me cuesta seguir la estructura lógica de una pieza periodística de calidad. Mis dedos se entusiasman, sobre todo al hablar de un libro que me haya encantado, y empiezan a saltar sobre las teclas como si estuvieran poseídos. Esta reseña es…
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Leer más →: Vísteme de verdeVísteme de verde, Naturaleza llena mi cuerpo de musgo iridiscente, hogar de agua y manantiales; planta semillas en mi seno, que germinen frondosos los helechos
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Leer más →: La historia de una cartaDicen que todo comienza con el movimiento. Como cuando lanzas una piedra a un estanque en calma y se empiezan a dibujar arrugas en su piel hasta que brota el caos desde el fondo. Y, en ese momento, todo se vuelve acción y fluye en múltiples direcciones, a veces inesperadas. …
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Leer más →: Mirada vacíaMe mira el cadáver del deseo su carne, alimento de anhelos; lloran sus ojos vacíos por la pérdida de palabras
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Leer más →: Cayó el interruptorCayó el interruptor dejó el cuarto a oscuras sus cuatro paredes evitaban cruzar las miradas las esquinas extendían sus líneas en busca de luz, de una salida de aquella Nada.
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Leer más →: ¿Por qué escribes?Miro el papel en blanco y pienso en aquella pregunta entre cafés con su mirada afilada anclándome a la silla: «¿Por qué escribes?» Le observé desde mi niña interior
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Leer más →: Ellos también te lloranHacía tiempo que no te recorría en la madrugada que no veía tu piel de asfalto ni los edificios mordidos que te custodian; ellos también te lloran. Hacía tiempo que no se me encogía el corazón







