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Leer más →: Me agarroEl tiempo tejido en tus palabras se derrite empapa las páginas que compartimos sábanas de papel, caricias de tinta
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Leer más →: Llegaste incandescenteMe encontraste hecha rescoldos al borde de la oscuridad; huía la luz de mis ascuas, deslizándose entre capas de polvo color de luna— fría mi piel fría mi vida.
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Leer más →: Entre estacionesDejar que tu aliento sea brisa y desmaye mis pétalos de lava que el rocío de tus labios empape las flores que me habitan; volverme sol de blanco fuego para que desvistas mis veranos, y ser la fresca y encendida amapola que anida en tu boca en primavera.
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Leer más →: Todos somos villanosMe resisto a aceptar la realidad, esta en la que tú no estás; me ahoga escuchar el grito del silencio, sentir que te has fundido a negras sombras donde trato de atrapar el eco de tus palabras o el perfil de aquella sonrisa.
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Leer más →: El abueloNo entiendo por qué está todo el mundo tan triste en casa. Repiten que el abuelo ya no volverá; dicen que tenemos que aceptar que el bosque se lo llevó cuando salió a cazar y que ahora está en un lugar más feliz. Suelo sorprender a mamá llorando cuando cree…
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Leer más →: Me pongo puntoSalgo de mí para leerme, para entender por qué me duelo; se me enredan los ojos entre borrones difusos; innumerables hilos habitan mis páginas y se tejen en el papel con tinta de colores.
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Leer más →: Una escena fugazTe observo en los bucles de las nubes, algodones que se desperezan vestidos de gris tristeza, bardos que narran los abismos que nos separan; te encuentro en el canto de los mirlos
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Leer más →: Amor en verboTodavía puedo sentir tus brazos, cálidos y tiernos, rodeando mi cuerpo mientras tu respiración me susurra un te quiero al oído. Tu aroma aún me envuelve, como una caricia evanescente que se teje en mis sentidos y anhela tatuarse en cada fibra de mi ser, incluso aunque ya no estés…
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Leer más →: Crecen las ganasMe hierven los volcanes escondidos, gritan a través de mis labios en nubes de suspiros, deshilachados al tocar el aire; me gritan las yemas y el cuerpo se me queda pequeño,
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Leer más →: El viajeroEstaba justo enfrente, sin nadie a su alrededor salvo yo. Permanecía en una insistente soledad, como si emitiera un campo magnético que repelía a quien osara acercarse. Los viajeros que entraban al vagón desviaban la mirada y se alejaban de aquel peligroso enclave del tren. Las luces entre estaciones se…







